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Una mirada alrededor

De los susurros pétreos

kenneth_clare

"Time": Kenneth Clare


"Nos, que valemos tanto como vos, os hacemos nuestro rey y señor con tal que nos guardéis nuestros fueros y libertades, y sí no, no".
-Fórmula tradicional para el nombramiento de los reyes aragoneses-


Posee la conocida como Inmortal ciudad de Zaragoza distinguidas plazas donde realizar ofrendas y homenajes de diversa índole sin menoscabar, por ello, las diferentes dignidades que atesoran el conjunto de personas que viven en Aragón.
Mas la politiquería cuyo máximo orgullo es reverenciar a sus amos de Madrid, no ha encontrado mejor acomodo para la desproporcionada bandera española ofrendada por el ejército hispano, que la Plaza de Aragón, donde se levanta el monumento al Justiciazgo, máximo referente histórico de la defensa de los derechos forales de Aragón y su ciudadanía. Frente a Juan de Lanuza, el Mozo, que no dudó en defender con su vida las leyes que otorgaban protección a cuantas personas buscaban refugio dentro de los límites geográficos aragoneses, frente a él, en histórico desdén, ondea la bandera del país que pisoteó los Fueros y ejecutó a quien tenía como potestad ser garante de los mismos.


En 1590, Antonio Pérez, secretario del rey Felipe II de España, fue acusado de conspiración y asesinato, cargos que, al parecer, asumió bajo tortura. Huído de la prisión de Madrid, se refugió en Aragón, bajo la protección de los Fueros y de la figura del Justicia Mayor, mientras se incoaba expediente para esclarecer los hechos de los que se le acusaba.
Felipe II ordenó que el reo fuera puesto bajo jurisdicción del Santo Oficio, añadiendo a las anteriores acusaciones la de herejía; pero un motín protagonizado por la ciudadanía aragonesa impidió que el mandato real se cumpliera. Ante la situación planteada, en 1591 las tropas reales entraron en Aragón, donde, pese a la dura resistencia armada de la ciudadanía, del gobierno de la Diputación de Aragón y del Justiciazgo, tomaron Zaragoza, aplastaron la insurrección y apresaron a sus más insignes resistentes. Veinticinco personas fueron ejecutadas públicamente sin juicio previo, entre ellas el Justicia Mayor de Aragón, Juan de Lanuza, el Mozo, decapitado en la Plaza del Mercado de Zaragoza el 20 de diciembre de 1591. Tenía veintisiete años y apenas se habían cumplido tres meses desde que asumiera la dignidad de defensor de las Leyes Aragonesas.
Antonio Pérez consiguió huir a Francia, lejos de los tentáculos de la monarquía española. Murió en París, en 1611.

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5 comentarios

Una mirada... -

Parece ser, Fer, que don Juan Alberto aprecia el boato y las ceremonias que "alumbran" las mediatecas; la trascendencia, pensará, se halla en el mayor número de titulares que genere una actuación municipal.

Un saludo.

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Quizás, Almena, incluso pueda resultar surrealista la polémica creada; no se trata tanto de la bandera -ya ondea una, de proporciones normales, en un edificio de dicha plaza- como de la elección del lugar.

Otro abrazo para ti.

almena -

Leerte me ilustra subre "desafueros" y desatinos.

Un abrazo

fer -

Son las cosetas del Belloch. Se ve que ha decidido poner el banderón en la trasera del monumento para darle aire a Lanuza, que le suda el espaldar de tanta gilipollez municipal.
Salud.

Una mirada... -

Saben quién es, Trini; al menos, los políticos aragoneses. Otra cosa es que, a sabiendas de la polémica que se podía crear, hayan elegido precisamente ese lugar y no otro -como si no hubiera suficientes plazas en la ciudad- para ubicar la bandera.

Un saludo.

Trini -

Buen día hoy para esta lección de historia.

En cuánto a los politicos, quizá ni sepan quién fue Juan de Lanuza...

Un abrazo
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