Nautilus
Obra de Carmen DellAversano
Goteras. Viejas goteras enmohecidas.
Muros agrietados.
Paredes de color indefinido cuyos desconchados apenas dejan adivinar la pintura que las cubrió quince años atrás.
Recreos selváticos.
Ordenadores conectados a redes eléctricas de potencia insuficiente, con imposibles conexiones a Internet.
Y, en medio del caos y la dejadez de las administraciones locales, provinciales y autonómicas, la Escuela Rural, islote mágico donde hombres, mujeres y criaturas luchan contra los elementos y las promesas políticas olvidadas, construyendo un espacio de solidaridad y alegría que jamás podrá contabilizarse en los Presupuestos Generales.
(Mientras, ellos, los políticos, esos seres caracterizados por enterrar la realidad debajo de su propia soberbia, se empeñan en sacar de sus chisteras la Escuela Tecnológica del Futuro, sin adecuar las condiciones ambientales y de infraestructura a los nuevos retos. Exactamente igual que si se adosara un batiscafo de última generación a la proa de una patera.)
2 comentarios
Una mirada... -
Saludos.
Nicolás -
Yo también pensé algo parecido, cuando me enteré de la noticia...
Pero claro, ya sabes, lo importante para esta consejera y para todos los politiquillos es salir en los papeles, ya han salido, ya le habrán comprado a alguien miles de "tablet pc", se habrán levantado la comisión con su tanto por ciento para el partido, y misión cumplida.