Monsieur le clochard

"Humanscapes": Nathan Brusovani
-¿Os acordáis de monsieur le clochard?-, pregunta mi amiga, la veterinaria que se ocupa de la salud de los gatos del Barrio.
La mayoría de las tejedoras, reunidas en el salón para preparar la exposición de Nochebuena, asiente, tal vez recordando aquel otoño de la edad de la inocencia cuando la veterinaria, entonces una niña, regresó por tercer año consecutivo al Barrio, al campamento de romaníes franceses que se instalaba en la explanada mientras duraba la temporada de vendimia.
La señorita Valvanera, la maestra, acogía con afecto -y, según algunas madres del Barrio, con excesivo empalago- a las siete u ocho criaturas del campamento que acudían a la escuela un número indeterminado de jornadas para marchar de nuevo a otras tierras y otras escuelas, allí donde las llevara la trashumancia laboral de sus familias. Pero siempre volvían al Barrio.
-Mam’zelle Valvanera, este verano hemos hecho deberes con monsieur le clochard-, dijo un día la veterinaria, niña aún, a la maestra.
-¿Quién es el señor Clochard?-, se interesó la maestra.
-Sais pas moi. Llegó un día y se quedó con nosotros.
Monsieur le clochard, apelativo que sustituyó el patronímico ignorado de aquel buen samaritano, era un ferrolano cincuentón, errabundo, políglota y de inteligencia cultivada que se había unido a la caravana romaní a finales del otoño anterior. A cambio de comida y alojamiento, se ocupaba de infundir en la chiquillería la curiosidad suficiente por lo que, en aquellos años, se denominaba, casi con veneración, cultura general.
El siguiente otoño, cuando volvieron los gitanos a su lugar en la explanada de la otra orilla del barranco, monsieur le clochard ya no iba con ellos. Hombre inquieto y vagabundo por convicción -que así lo definía la señorita Valvanera- trazó un nuevo itinerario dejando en la roulotte donde pernoctaba una muda escrupulosamente doblada y un ejemplar, en encuadernación de lujo y edición en francés, de El vagabundo de las estrellas, de Jack London, que la veterinaria que se ocupa de la salud de los gatos del Barrio regaló, muchos años después, a la maestra el día que ésta se jubiló.
Tema: En las pupilas.
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Comentario de: almena
Besos!
Fecha: 22/12/2005 10:20.
Comentario de: felipe
Un abrazo, y grande, para tí
Fecha: 22/12/2005 16:55.
Comentario de: Trini
Un abrazo
Fecha: 22/12/2005 18:20.
Comentario de: monocamy
Y el lenguaje tan elegante que utilizas. ¿Sabías que también se puede decir "polígloto"?. Un hombre polígloto. Pues sí. Curiosidades del lenguaje. :D
Felices fiestas y un cariñoso saludo.
Fecha: 22/12/2005 20:47.
Comentario de: Una mirada...
Que vuestras jornadas vacacionales y/o familiares sean placenteras.
Un abrazo.
Fecha: 23/12/2005 22:37.
Comentario de: Raddle
Muchas gracias por tus visitas. Recibe afectuoso saludo.
Fecha: 24/12/2005 15:57.
Comentario de: Con Sal en los Labios
Muy plausible realmente tu manera de escribir, me ha gustado mucho.
Un abrazo, y te seguiré leyendo...
Fecha: 28/12/2005 15:24.
Comentario de: Una mirada...
Saludos.
Fecha: 29/12/2005 14:53.
Comentario de: froymario
Fecha: 31/12/2005 17:21.
Comentario de: Una mirada...
Saludos cordiales.
Fecha: 01/01/2006 20:39.



