Digresión

theophilesteinlen

"Les chats": Théophile-Alexandre Steinlen


"Miro a mi gato y me pregunto: ¿Cómo puede alguien en sus cabales llamarle irracional a esta criatura? Tiene unas razones claras para hacer todo lo que hace, y ha adquirido los conocimientos suficientes para convivir en un piso sin abandonar su condición de felino. Su capacidad de adaptación a los nuevos espacios, cada vez que viajamos, es muy superior a la mía. Analiza con mayor rapidez el nuevo lugar y llega enseguida a conclusiones solventes y definitivas. Desconfía y se previene lo justo, hasta que codifica el entorno y se ajusta a él. Cuando yo todavía no he empezado a deshacer la maleta, él ya se dispone a descansar un rato en el sitio que ha definido como suyo y que en verdad casi siempre lo es. El diccionario de la RAE define irracional como «que carece de razón», y especifica que, usado como sustantivo, es «el bruto, esencialmente distinto del hombre». ¿Tienen animales domésticos los académicos? ¿Les han mirado alguna vez a los ojos? Sé que han leído las brutales páginas protagonizadas por el ser humano en la Tierra, por eso me cuesta tanto que le atribuyan la denominación de brutos a los demás animales. ¿Hay alguien más bruto que nosotros, a juzgar por nuestra Historia? Hoy le he pedido perdón a mi gato. Racionalmente, claro".- Carlos G. Reigosa


...y en este tejado donde la atalaya se levanta, encarándose a la sierra nívea y legendaria que suaviza al bochorno y amansa al cierzo, dormitan, se relamen y deambulan los felinos -amalgama mestiza que trazó el pincel de los múltiples cruces- asomados a la oxidada balaustrada de los canalones, en observación permanente de gorriones despistados, hambrientos roedores y lagartijas somnolientas y anegados los oídos de las voces humanas familiares que ascienden hasta el otero transformándose en caricia o latigazo, llamada a la ternura o preludio a la huída. Y aun cuando enmudecieran hasta el fin de los tiempos las gargantas de quienes habitan las casas y transitan por las calles y se desmoronara la atalaya y se hundieran los muros que sostienen el tejado, mantendrían los gatos sus añejas costumbres, en asilvestrada armonía con la Madre Naturaleza.

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Comentario de: felipe

tenemos mucho para aprender de los felinos y aún no comenzamos.

Fecha: 06/09/2005 19:39.


Comentario de: Averia

De los felinos y de todos los animales en general, yo no dejo de sorprenderme día a día con los míos.
Pienso que nosotros somos mucho más irracionales y brutos que ellos. Ellos matan para comer, para sobre vivir, todo lo que hacen tiene un por qué. Nosotros matamos por placer, por egoísmo, por tiranía, no son causas justificadas.

Fecha: 06/09/2005 20:04.


gravatar.comComentario de: almena

Tan enigmático, tan evasivo, tan independiente...
Te dejo un fragmento de la "Oda al gato" de Pablo Neruda, me encanta.

"Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato."

Besos!

Fecha: 07/09/2005 11:32.


Comentario de: monocamy

Ni se te ocurra enseñarle a echar la primitiva ;)

A mí nunca me gustó tener animales en casa, excepto los inevitables ácaros con los que he terminado llevándome bien.

;)

Se dejan barrer sin represalias xDD

Fecha: 07/09/2005 14:01.


Comentario de: tuno

Robando la frase dire que "Soy el mas feliz de los tristes"

Fecha: 08/09/2005 11:23.


Comentario de: Ángel

Siento predilección por los gatos, incluso por los antisistema. :)

Fecha: 08/09/2005 14:49.


Comentario de: Una mirada...

Así es, Felipe. Son -somos- los “eternos” incomprendidos”.

La “comunión” entre los animales y la Naturaleza es envidiable, Avería, quizás porque precisamente es el instinto lo que las hace “valorarla”.

Gracias, Almena, por traer ese delicado canto a uno de los animales que más misterio e inteligencia acumula.

No creas, Monocamy, yo también tuve mis dudas sobre la conveniencia de compartir mi espacio con los seres humanos. Pero, ya sabes: los sentimientos mandan.

Y no imaginas, Tuno, cuanto me alegra ese islote de felicidad en el que te has refugiado.

Sabía, Ángel, que acabaríamos entendiéndonos.

Gracias y un saludo.

Fecha: 08/09/2005 19:10.


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