Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2008.
Resumen
- 04/10/2008 16:49 - Rastros
- 11/10/2008 02:08 - De los susurros pétreos
- 19/10/2008 02:08 - Los Otros
- 25/10/2008 02:08 - Les années mortes
4/10/2008
Rastros

"Cuillère d’automne": Olga Valparaiso
La frágil vista de Silvestre -dos operaciones de cataratas en sus ávidos ojos lectores- recorre, con pausas para alimentarse de recuerdos, las quinientas treinta y cuatro páginas de “LA VOZ DEL OLVIDO”.- La Guerra Civil en Huesca y la Hoya, de José Mª Azpiroz Pascual.
Silvestre, que se confiesa simpatizante de Chunta Aragonesista, nació en Huesca, en 1926, y fue inscrito en el Registro Civil como hijo de padre desconocido. La guerra y el amor hacia su madre, que jamás se preocupó, más allá de tenerlo cobijado en su misma casa, por aquel hijo fruto de unos cuantos días de pasión arrolladora que fenecieron con la misma prontitud que llegaron, marcarían su infancia y juventud.
“Durante el cerco fascista a Siétamo yo entré y salí de allí varias veces, sin que los fascistas o los milicianos me hicieran ningún caso. Hacía de correo, porque nadie se fija en un crío que va de un sitio a otro. Una vez hasta viajé en un carro de combate miliciano, acompañando a Companys, que estuvo en el pueblo”, recuerda. “Éste, el segundo de la esquina, soy yo”, asegura, señalando, en el reproductor de imágenes del ordenador, una fotografía de Agustí Centelles que recoge la visita de Companys al Frente de Aragón. Junto al presidente de la Generalitat de Catalunya y los republicanos que recorren con él la villa oscense, aparecen, a la derecha de la imagen, unos chiquillos entre los que se encuentra, el propio Silvestre, según se confirmó al cotejar el rostro del muchachito de la imagen histórica con otra fotografía realizada por esas mismas fechas y que forma parte de su archivo personal.
“Antes de la guerra, cuando las elecciones, un conocido de mi madre nos dijo a mis amigos y a mí que nos daría un real si cogíamos las papeletas de derechas y las quemábamos, así que las cogimos todas, de izquierdas y de derechas, y, sin hacer distingos, les prendimos fuego. Un real era un real… Pero mi madre se enteró y me dio una zurra por quemar las que no debía. Entonces no tenía claro quiénes eran unos y quiénes los otros. Me acuerdo que, ya en la guerra, unos milicianos iban a matar al cartero, que me parecía un buen hombre, así que fui corriendo y me abracé a él para que no le dispararan. Pero me soltaron a la fuerza y allí mismo le dieron un tiro. Nunca he sabido el motivo de esa muerte”.
“Cuando terminó la guerra hubo una buena escabechina. A mi madre la metieron presa y fue condenada a muerte, y buena culpa tuvo el cura Playán, al que mi madre le pegó una hostia porque le echó mano al pecho en el confesionario de la iglesia”.
En el libro de Azpiroz se señala que la madre de Silvestre, a la que se le conmutó la condena a muerte por varios años de peregrinación carcelaria que inició en Saturrarán, “regentaba el centro de izquierdas” de Siétamo. De Marcelino Playán, el cura, se recoge que “era un extraordinario cazador a disposición de los rebeldes desde el primer momento […], que cuando se incorporó a su parroquia, en marzo de 1938, delató e hizo informes negativos de muchos vecinos, llegando incluso a obligar a sus feligreses a cantar el Cara al Sol después de la misa dominical”.
Silvestre coloca el libro sobre la mesita del salón, guarda con parsimonia las gafas en su funda verde y frota suavemente sus cansados ojos con un pañuelo. Suspira.
Una lágrima rebelde ha escapado a la represión del pañuelo y resbala, lentamente, por la mejilla izquierda.
Una mirada de: Gratal. Gatera permanente.. Tema: Mis humanos seres amados Hay 3 comentarios.
11/10/2008
De los susurros pétreos

"Time": Kenneth Clare
"Nos, que valemos tanto como vos, os hacemos nuestro rey y señor con tal que nos guardéis nuestros fueros y libertades, y sí no, no".
-Fórmula tradicional para el nombramiento de los reyes aragoneses-
Posee la conocida como Inmortal ciudad de Zaragoza distinguidas plazas donde realizar ofrendas y homenajes de diversa índole sin menoscabar, por ello, las diferentes dignidades que atesoran el conjunto de personas que viven en Aragón.
Mas la politiquería cuyo máximo orgullo es reverenciar a sus amos de Madrid, no ha encontrado mejor acomodo para la desproporcionada bandera española ofrendada por el ejército hispano, que la Plaza de Aragón, donde se levanta el monumento al Justiciazgo, máximo referente histórico de la defensa de los derechos forales de Aragón y su ciudadanía. Frente a Juan de Lanuza, el Mozo, que no dudó en defender con su vida las leyes que otorgaban protección a cuantas personas buscaban refugio dentro de los límites geográficos aragoneses, frente a él, en histórico desdén, ondea la bandera del país que pisoteó los Fueros y ejecutó a quien tenía como potestad ser garante de los mismos.
En 1590, Antonio Pérez, secretario del rey Felipe II de España, fue acusado de conspiración y asesinato, cargos que, al parecer, asumió bajo tortura. Huído de la prisión de Madrid, se refugió en Aragón, bajo la protección de los Fueros y de la figura del Justicia Mayor, mientras se incoaba expediente para esclarecer los hechos de los que se le acusaba.
Felipe II ordenó que el reo fuera puesto bajo jurisdicción del Santo Oficio, añadiendo a las anteriores acusaciones la de herejía; pero un motín protagonizado por la ciudadanía aragonesa impidió que el mandato real se cumpliera. Ante la situación planteada, en 1591 las tropas reales entraron en Aragón, donde, pese a la dura resistencia armada de la ciudadanía, del gobierno de la Diputación de Aragón y del Justiciazgo, tomaron Zaragoza, aplastaron la insurrección y apresaron a sus más insignes resistentes. Veinticinco personas fueron ejecutadas públicamente sin juicio previo, entre ellas el Justicia Mayor de Aragón, Juan de Lanuza, el Mozo, decapitado en la Plaza del Mercado de Zaragoza el 20 de diciembre de 1591. Tenía veintisiete años y apenas se habían cumplido tres meses desde que asumiera la dignidad de defensor de las Leyes Aragonesas.
Antonio Pérez consiguió huir a Francia, lejos de los tentáculos de la monarquía española. Murió en París, en 1611.
Una mirada de: Gratal. Gatera permanente.. Tema: El gato en la atalaya Hay 5 comentarios.
19/10/2008
Los Otros

"A Sudden Distraction": Tony Scheuhammer
Malviven al otro lado de las -malas- conciencias, ajenos a los bajeles culpablemente solidarios que surcan las Sociedades de la Opulencia.
Malviven, sin saberlo, en panavisión, technicolor, por cable y fibra óptica, para aceitar el oxidado mecanismo de la vergüenza -ajena- compartida.
Ojos, manos, piernas, rostros. Órganos, aparatos, vísceras.
Nacer, fenecer… Y en el intervalo, infravivir.
Una mirada de: Gratal. Gatera permanente.. Tema: Nada humano me es ajeno Hay 4 comentarios.
25/10/2008
Les années mortes

"Iraq Memorial": Joe Rebholz
«Los soldados estadounidenses van a la guerra de Irak a efectuar una tarea que viene de Dios».- Sarah Palin.
«Malditas sean las guerras y los canallas que las apoyan».- Julio Anguita.
Monsieur le Président
je vous fais une lettre
que vous lirez peut-être
si vous avez le temps.
Je viens de recevoir
mes papiers militaires
pour partir à la guerre
avant mercredi soir.
Monsieur le Président:
je ne veux pas la faire,
je ne suis pas sur terre
pour tuer des pauvres gens.
C’est pas pour vous fâcher
il faut que je vous dise.
Ma décision est prise:
Je m’en vais déserter.
Depuis que je suis né
j’ai vu mourir mon père,
j’ai vu partir mes frères
et pleurer mes enfants.
Ma mère a tant souffert
elle est dedans sa tombe
et se moque des bombes
et se moque des vers.
Quand j’étais prisonnier
on m’a volé ma femme
on m’a volé mon âme
et tout mon cher passé.
Demain de bon matin
je fermerai ma porte
au nez des années mortes,
j’irai sur les chemins.
Je mendierai ma vie
sur les routes de France,
de Bretagne en Provence,
et je dirai aux gens:
“Refusez d’obéir,
refusez de la faire.
N’allez pas à la guerre.
Refusez de partir”.
S’il faut donner son sang
allez donner le vôtre.
Vous êtes bon apôtre,
Monsieur le Président.
Si vous me poursuivez
prévenez vos gendarmes
que je n’aurai pas d’armes
et qu’ils pourront tirer.
-BORIS VIAN: "Le déserteur"-
Señor Presidente:
Le escribo esta carta que quizás usted lea si tiene tiempo. Acabo de recibir la orden de ir a la guerra antes del miércoles por la tarde.
Señor Presidente: No voy a ir. No he venido a este mundo a matar pobres desgraciados. No pretendo molestarle, pero he de decirle que mi decisión es firme. Voy a desertar.Desde que nací he visto morir a mi padre, partir a mis hermanos, llorar a mis hijos… Mi madre murió de tanto sufrimiento y, bajo tierra, se burla de las bombas e incluso de los gusanos.
Cuando estuve preso me robaron la mujer, el alma y todo mi pasado.
Mañana por la mañana, muy temprano, les daré con la puerta en las narices a aquellos años muertos y me echaré al monte.
Arrastraré mi vida por los caminos de Francia y, de Bretaña a Provenza, diré a las gentes: “Negaos a obedecer, a colaborar. No vayáis a la guerra. Negaos a partir”.Si hay que derramar sangre, derrame usted la suya y sea un buen apóstol, Señor Presidente.
P.S.- Si ordena que me persigan, diga a sus agentes que no llevaré armas y que podrán dispararme.
-Traducción libre-
A PROPÓSITO DE LE DÉSERTEUR
En la composición inicial realizada por Boris Vian, los dos versos finales rezaban: “...que yo tendré un arma y sabré dispararla”. Un amigo suyo le pidió modificarlos para preservar el alegato pacifista del tema. Boris Vian aceptó.
Boris Vian, artista multifacético, antimilitarista, ateo, provocador y voyeur excepcional de la época que le tocó vivir, falleció en 1959 a los treinta y ocho años.
Una mirada de: Gratal. Gatera permanente.. Tema: Nada humano me es ajeno Hay 4 comentarios.



